Entre lo digital, lo colaborativo y lo real

2 octubre, 2020

Entre lo digital, lo colaborativo y lo real

La tecnología no es nada. Lo importante es que tengas fe en la gente, que sean básicamente buenas e inteligentes,
y si les das herramientas, harán cosas maravillosas con ellas. Steve Jobs

Como docentes, en la actualidad, nuestra práctica nos ha puestos en diversos escenarios, desde estar abrumados y estresados hasta la plenitud de lo que realizamos, pasando por una gran variedad de estados de ánimo. La docencia vive en la actualidad un papel importante, vital en el proceso de enseñanza y de aprendizaje que se desarrolla en las condiciones de pandemia, el profesor está en el foco desde los lentes de instituciones, padres de familia y estudiantes.

Es entonces que ahora desde diferentes frentes se opina, se dice y afirma que los procesos colaborativos son la solución, el Santo Grial, para fomentar y asegurar un aprendizaje de trascendencia entre nuestros estudiantes, pero ¿estamos seguros de lo qué es e implica esto de lo colaborativo, sus implicaciones y su aplicación? Pareciera ser muy obvio ¡claro, por supuesto, trabajo colaborativo! ¡Eso que todos hacemos en clase!

Pues bueno, por las dudas, en apoyo a nuestra práctica docente y las actividades de las y los estudiantes, compartimos algunos elementos, desde diversos autores, a salvedad de que seguramente no son los únicos que podemos encontrar que escriban del tema, para aportar nuestro granito de arena en este inmenso desierto, para construir un oasis de reunión común, respecto al tema, ya tan popular y conocido. De antemano queremos decir que no se trata de ninguna varita mágica, ni tampoco del negroni micrón o de los planos de la Atlántida.

Iniciamos diciendo que los términos de colaborativo y de cooperativo son utilizados indistintamente en diversas investigaciones, por lo que es pertinente y necesario establecer una diferencia entre ambos. Según Guitert et al (2013), la diferencia entre colaborativo y cooperativo es un asunto de geolocalización, por un lado, el término cooperación fue utilizado en Estados Unidos al referirse a estudios realizados por Piaget, mientras que el término colaboración se basó en la epistemología del constructivismo social de Vigotsky, por ello la elección del término colaborativo o cooperativo depende del enfoque se quiera dar -como Rocky e Iván Drago-.

La cooperación es una estrategia que facilita el desarrollo de una tarea o meta a través de un equipo de trabajo, mientras que la colaboración es un estilo de vida personal donde los alumnos son responsables de su aprendizaje y se muestran tolerantes hacia sus compañeros. Barkley, Cross y Major (2007), mencionan que el objetivo del aprendizaje a través de actividades cooperativas es trabajar en armonía y apoyo mutuo entre los participantes, esta estrategia es más utilizada en niveles educativos básicos. Sin embargo, en niveles más avanzados como son licenciaturas y posgrado, se utiliza el concepto de estrategias y/o actividades colaborativas ya que permiten la confrontación de ideas y la negociación de significados, esto conlleva un consenso para la construcción de nuevo conocimiento.

Los procesos de enseñanza y de aprendizaje colaborativo inician con la conformación de un grupo de participantes con conocimientos similares en algún tema, donde el liderazgo es compartido entre los integrantes de esta “comunidad”, así como la responsabilidad en el proceso de enseñanza y/o de aprendizaje.

Según Martínez (2008), toda actividad colaborativa es un trabajo de grupo, pero no todo trabajo de grupo es colaborativo. Podemos conceptualizar la actividad colaborativa como:

… postulados constructivistas que parte de concebir a la educación como proceso de socio-construcción que permite conocer las diferentes perspectivas para abordar un determinado problema, desarrollar tolerancia en torno a la diversidad y pericia para reelaborar una alternativa conjunta. Los entornos de aprendizaje constructivista se definen como un lugar donde los alumnos deben trabajar juntos, ayudándose unos a otros, usando una variedad de instrumentos y recursos informativos que permitan la búsqueda de los objetivos de aprendizaje y actividades para la solución de problemas. (Wilson, 1995, citado en Calzadilla, 2002, p. 27)

Más allá de compartir una definición queremos poner en común algunas características al diseñar actividades de índole colaborativa (Barkley, Cross y Major, 2007) son:

        • Diseño intencional: Existe una intención anticipada al trabajo colaborativo por parte del docente, diseñador y/o medio educativo.
        • Compromiso de colaboración: Los integrantes del grupo debe comprometerse para alcanzar un objetivo en común.
        • Aprendizaje significativo: Al realizar un trabajo colaborativo, los integrantes asociación la información con conocimientos previos.

En medida en que planifiquemos e implementos actividades colaborativas en nuestras materias, sesiones sincrónicas, asincrónicas o en cualquier momento o lugar en donde desarrollemos procesos de aprendizaje trascendental, podremos desarrollar uno, dos o tres tipos de aprendizajes:

        • Aprendizaje cooperativo: se establece una interacción promotora que facilita el logro académico entre todos los miembros del grupo a través de acciones que reflejan el compromiso y la interdependencia positiva.
        • Aprendizaje competitivo: La relación entre los alumnos y alcanzar los objetivos académicos es negativa ya que solo se consigue el logro individual con el fracaso de los otros miembros.
        • Aprendizaje individualista: No existe una relación entre los logros individuales y los miembros del grupo.

Por otra parte, el aprendizaje colaborativo es construido a partir de las siguientes fases (Crook, 1998):

        • Articulación: El alumno debe organizar sus opiniones, previsiones, e interpretación en beneficio de la actividad en conjunto.
        • Conflicto: Surge a partir de un desacuerdo que estimula los movimientos discursivos de justificación y negociación.
        • Co-construcción: Como resultado de la negociación al conflicto se realiza un reformulación y construcción de aprendizajes colectivos.

La implementación de estrategias colaborativas requiere visualizar más allá de la actividad inmediata, de la entrega o de la cuantificación, es decir, cuando planeamos e implementamos estrategias en donde los participantes trabajaran de manera colaborativa, podemos hacerlo en mediano y largo plazo, lo que hagamos en una sesión podrás ser continuado más adelante. Debemos propiciar el involucramiento de todas y todos los estudiantes en diferentes niveles, negociar y resolver las posibles tensiones que se presenten, buscando el cumplimiento del objetivo común antes que el individual.

Compartir estos elementos sobre el proceso de enseñanza y de aprendizaje colaborativo nos puede proveer de elementos comunes para colaborar entre académicos y estudiantes, esto puede ser a través de visualizar las actividades de los estudiantes entre materias y niveles, lo único real es que no existe formulas secretas; por lo que la experiencia, la innovación y creatividad serán nuestras verdaderas alternativas.

Para más información podrás consultar nuestras referencias, o bien esperar nuestra siguiente entrega sobre aplicaciones y recursos digitales, que son solo pretextos y mediadores para ser incorporadas en procesos de enseñanza y de aprendizaje, siendo lo importante todo aquello que hagamos con ellas, cómo las apliquemos para aprender y resolver problemas reales, tomando en cuenta los roles, tipo de herramientas, reglas características individuales y de contexto (Engreström, 1999).

Raúl Romero Lara
Zoraima Barajas Zúñiga

Referencias:

Barkley, E., Cross, P., y Major, C. (2007). Técnicas de aprendizaje colaborativo. España: Morata.
Calzadilla, M. E. (2002). Aprendizaje colaborativo y tecnologías de la información y la comunicación. Revista Iberoamericana De Educación, 29(1), 1-10. https://doi.org/10.35362/rie2912868
Crook, C. (1998). “Aprendizaje colaborativo con los compañeros”. En. Ordenadores y aprendizaje colaborativo. Madrid, Morata. Pp. 168-175.
Engeström, Y. (1999). Activity theory and individual and social transformation. http://www.education.miami.edu/blantonw/mainsite/Componentsfromclmer/Component1/engestrom.html. 39 de Julio 2010
Guitert, M., & Pérez-Mateo, M. (2013). La colaboración en la red: Hacia una definición de aprendizaje colaborativo en entornos virtuales. Teoría De La Educación. Educación y Cultura En La Sociedad De La Información, 14 (1)

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